La emergencia ocasionada por el sismo del pasado 16 de abril movilizó al conjunto de la sociedad ecuatoriana en solidaridad con los territorios afectados: instituciones estatales, organizaciones sociales, organizaciones no gubernamentales y ciudadan@s se activaron rápidamente, en diferentes niveles y con diversos enfoques, en procura de contribuir al manejo de los primeros efectos de la catástrofe.

Cualquier proceso de movilización social de tal envergadura activa un intercambio –no exento de conflictos- de conceptos, visiones, metodologías y objetivos acerca de cómo “gestionar la crisis”. Pasadas las horas más dramáticas luego del terremoto, parece fundamental entonces activar espacios de reflexión colectiva sobre el sentido que debe otorgarse a la reconstrucción de diversas provincias del país en los próximos meses. Nuestra apuesta no es otra que la que ya ha quedado plasmada en la voluntad participativa de cientos de miles de actores sociales y políticos: una reconstruccióndemocrática, eficaz y sustentable de y desde los territorios siniestrados.

Hemos venido participando, hace días, en diferentes espacios organizativos, ciudadanos y de voluntariado que han tomado parte directa en diversas tareas de apoyo y solidaridad con los damnificados. Dicha implicación nos ha permitido identificar algunos aspectos claves sobre los que, creemos, conviene reflexionar colectivamente:

Sociedad y/o Estado?: Alrededor de las tareas de gestión de la urgencia y de la reconstrucción se ha posicionado una falsa dicotomía entre sociedad civil y Estado. Ni la “sociedad civil” podrá actuar eficientemente sola, ni el Estado puede pretender contener su accionar. Qué alianzas generar? Qué roles asumir?

Gestión de la información: existen al momento casi veinte plataformas tecnológicas empleadas por diferentes actores que ofertan múltiples herramientas para mejorar el trabajo de voluntarios, ONG o instituciones públicas. Cómo saber cuál debemos usar? Cómo interpretar la información?

Actores movilizados: los actores son varios y por ende sus enfoques. Por mencionar algunos: ONG, instituciones con experiencia en procesos de voluntariado, organizaciones sociales vinculadas con actores locales o ciudadanos que acuden por “su cuenta y riesgo”. Qué tan bien preparados están estos actores? Qué acervos manejan unos y otros? Cómo afinar dichas competencias?

Estos y otros temas, deben ser abordados públicamente y desde ópticas plurales, afincándonos en las trayectorias, experiencias y experticias que los varios actores sociales tienen respecto al manejo de situaciones de esta índole. No somos pretenciosos: no pretendemos alinear a los espacios ya existentes en torno a una agenda global, sino encausar la formación de espacios para poner en comúnacervos, capacidades y experiencias que nos permitan canalizar los esfuerzos dispersos de la ciudadanía y acompañar las iniciativas estatales, sociales y locales. Nuestra propuesta es generar procesos de intercambio y colaboración para que ciudadanos y organizaciones colaboren de modo democrático y eficiente en los territorios en cuestión. Cuestiones como el “mapping colaborativo”, las “cartografías participativas”, los “comedores populares”, los “albergues comunitarios”, la bío-construcción y la permacultura, el voluntariado reflexivo, la atención psicológica, los protocolos de atención a grupos vulnerables, los derechos sexuales, etc., deben ser debatidas ampliamente en las próximas semanas procurando quela movilización social y solidaria se sostenga en el tiempo. Las labores de reconstrucción apenas empiezan.

Quedan tod@s invitados al debate este sábado 07 de mayo a las 14h30 en CIESPAL