Moreno profundiza su programa neoliberal. El “Gobierno de Todos” ha planteado reducir el presupuesto en inversión social, especialmente en educación superior. Así, mientras los rectores negocian en un diálogo exclusivo e individualizado, y la gran mayoría de docentes sobresale por su silencio (¿cómplice?), son las y los estudiantes quienes problematizan los riesgos de desinvertir en el área social.

El recorte propuesto por el gobierno, que desconoce falencias burocráticas en la entrega de parte de los recursos y se justifica cómodamente en la subejecución de las Universidades, afecta directamente no solo al rol del Estado de garantizar derechos reconocidos en la constitución, como la gratuidad, sino también en generar capacidades para el desarrollo nacional, postergando las necesidades del país. Nuevamente los intereses de unos pocos se anteponen al  proyecto nacional. Hoy son 145 millones, el próximo año será la gratuidad.

La universidad constituye un espacio de disputa política para la construcción de sociedades justas y democráticas. Las y los estudiantes han asumido, intermitentemente, el rol de fortalecer ese papel. Ante la actual coyuntura, un efervescente rechazo a la propuesta del ejecutivo está dando paso a acciones que, por lo visto en varios comunicados, no será solamente una reivindicación presupuestaria, sino un cuestionamiento al modo de procesar las decisiones, pero sobre todo, de entender el país y sus prioridades. Ya meses atrás, organizaciones estudiantiles habían advertido que la reforma a la Ley de Educación Superior impulsada desde el ejecutivo, y aprobada con votos de todas las bancadas, no recogía más visiones que las de los rectores. En varias universidades públicas, se alertaba también del acoso que instituciones del Estado llevaban adelante a autoridades no alineadas dentro del consenso mediático imperante. No son casos aislados.

El desfinanciamiento público de la Educación Superior ha suscitado movilizaciones en otros países de la región, como se ha visto en Argentina desde el año anterior o en Colombia en esta misma semana. El sentido antipopular de los respectivos gobiernos queda patente al debilitar uno de las principales recursos en la lucha contra la desigualdad: la educación.

Desde el Foro de los Comunes, apoyamos y nos movilizaremos este lunes 19 de noviembre de 2018 reclamando por una educación superior que vele por los intereses de las grandes mayorías. No es por cualquier educación: nos movilizamos por la educación pública y de calidad que quieren ver afectada. Nos movilizamos por un proyecto de país que es incompatible con el gobierno de pocos.

Nos movilizaremos las y los estudiantes por el país que construimos y queremos,
Nos movilizaremos por los y las trabajadoras, por las mujeres, por la naturaleza, por las y los docentes, por quienes sueñan con romper las barreras de acceso a la educación superior, por las y los de abajo, lucharemos por el bienestar común; y, la Universidad sigue siendo un camino para mejorar el mismo.

Nos movilizaremos porque el futuro del país está en juego.