El marketing twittero de 4 Pelagatos sugirió la tesis del voto nulo para desmontar al CPCCS y decenas de políticos tomaron la Posta. Los mandamases del Transitorio también entraron en escena. Aunque dominaron tal órgano como les vino en gana, hoy repiten que se trata de una institución inútil y concentradora de poder. El mandato de la Consulta de 2018 convalidó, no obstante, la continuidad del CPCCS con elección de los consejeros. Los abogados del nulo quieren desconocer dicho pronunciamiento popular.

El Consejo requiere diversas reformas pero una antojadiza interpretación del voto nulo no es el canal democrático para activarlas. Si aquel toma los valores de sus registros históricos (12%-15%) y del error ciudadano involuntario (10% como mímino) en un sufragio inédito, ¿cabe interpretar dicha votación como efecto de la campaña pelagata o como parte de la intervención del CNE que ha tomado las banderas anulistas? ¿Un potencial 50% de nulos convierte dichos votos en propiedad de los anti-CPCCS? Las dudas se multiplican. Así, más que frente a una campaña por la salud democrática del país, estamos ante la enésima muestra del desprecio reaccionario por la expresión del pueblo en las urnas.

#SentidoComún